Con una historia de constante evolución, un impacto económico que moviliza a toda la ciudad y un reconocimiento legislativo en marcha, el Carnaval Artesanal se consolida como un fenómeno cultural único en la provincia.
La reciente segunda noche del Carnaval Artesanal 2026 en el Corsódromo Paso de los Higos no fue solo un desfile de comparsas fue la confirmación de un modelo de identidad que trasciende las fronteras de Corrientes. Bajo un clima ideal y ante una multitud que superó los números de la jornada inaugural, Monte Caseros demostró por qué atrae a visitantes de otras localidades, de la provincia de Entre Ríos, quienes representan el mayor porcentaje de turistas en las tribunas, e incluso de Uruguay y Brasil.
Crecimiento y consolidación: de la plaza al corsódromo
La historia de esta celebración está marcada por una notable capacidad de adaptación. En la década del 50, el epicentro era la antigua Plaza 9 de Julio, donde las reglas eran estrictas: se festejaba solo de 16 a 19 horas y el papel picado era el único protagonista permitido, bajo la prohibición absoluta del uso de agua.
El crecimiento fue inevitable. En 1962, la fiesta se mudó a la actual avenida Eva Duarte de Perón, época en la que el agua se sumó a la diversión y los desafíos logísticos obligaron a elevar el cableado público para que las carrozas pudieran avanzar. Tras un paso por la calle Juan Pujol en el año 2000, las demandas urbanas impulsaron la creación de un espacio propio. Este proceso culminó en 2009 con la inauguración del Corsódromo Paso de los Higos. Este predio, diseñado específicamente para la pasión carnestolenda, permite hoy que más de 10.000 espectadores vibren cada noche ante el paso de las estructuras de gran puerta.
En este escenario, la rivalidad legendaria entre Orfeo y Carún Berá -un «superclásico» comparable al de Zum Zum y Carumbé en Paso de los Libres- eleva la vara artística año tras año. Junto a ellas, Unasam y Shangay completan el cuarteto de comparsas mayores, mientras que el semillero está garantizado por Orfeito, Carunberacito y Grupo Alegría, donde los niños aprenden a amar el carnaval desde sus primeros pasos.
La esencia del «Saber Hacer»
Lo que distingue a Monte Caseros en todo el país es su etiqueta de Carnaval Artesanal que es, también, una declaración de principios. El orgullo reside en el bordado a mano, el uso meticuloso de la pedrería y el trabajo en metal realizado por los propios vecinos para los espaldares y las carrozas.
«En su mayoría los trajes son confeccionados por nosotras mismas, igual que el espaldar. Cuando me tocó ser reina el año pasado, tuve el aditamento de la carroza que la hicimos con mi familia», relata Josefina Piloni, ex reina de Orfeo y actual embajadora de la institución.
Ese esfuerzo manual se complementa con un sonido potente. Las escuelas de samba locales mantienen la fuerza de la batería brasileña, pero con un sello litoraleño propio. Además, el evento afirma su carácter integrador al recibir a grandes referentes regionales: si en la inauguración fue Imperio Bahiano, esta segunda noche contó con la mística de Samba Total, cuya energía conectó de inmediato con el paladar negro del espectador casereño.
Motor económico y reconocimiento formal
El carnaval es también una industria que genera desarrollo. Organizado por el municipio y gerenciado por Alma Producciones -que ha logrado atraer patrocinadores de talla internacional como Coca Cola y Amstel-, el evento cuenta con el respaldo del Gobierno de Corrientes. El impacto es tangible: más de mil puestos de trabajo directos por jornada y una hotelería al máximo de su capacidad cada fin de semana.
La oferta se potencia a la vera del río Uruguay, donde espectáculos de escuelas de samba y reinas captan el interés del visitante y dinamizan la gastronomía y el comercio local. Para garantizar la masividad, la organización mantiene una política de precios accesibles, con entradas generales que oscilan entre los $5.700 y $17.300, y mesas que van desde los $31.000 hasta los $103.500, con acceso gratuito para menores de 5 años.
Finalmente, este fenómeno cultural está a un paso de su consagración institucional. Tras la media sanción en la Cámara de Diputados en noviembre de 2025, el proyecto impulsado por Valeria Pavón espera la revisión final en el Senado para que el evento sea reconocido como Fiesta Provincial. Como sostiene la legisladora, se trata de una de las manifestaciones más representativas del país. En Monte Caseros, el carnaval no es solo una fiesta: es un asunto serio, un vivo patrimonio y, sobre todo, una identidad que se borda a mano cada verano.
