Alejandra Carlsson: «Es crucial que la comunidad sepa que hay un espacio de tratamiento para el consumo»

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En diálogo con Data Libres, la Psicóloga Social destacó la importancia de contar con el recién inaugurado Centro de Día para brindar apoyo y herramientas frente a los consumos problemáticos de sustancias psicoactivas.

La ciudad dio un paso fundamental en salud pública con la inauguración del «Centro de Día», un dispositivo de abordaje integral de consumos problemáticos que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Salud municipal. Ubicado en calle Yatay 585, este espacio atiende de lunes a viernes, de 8 a 12 y de 16 a 20 horas, y cuenta con el teléfono 3772-641038 para consultas y asistencia.

Según detalla la Psicóloga Social Alejandra Carlsson, directora de la institución, la consolidación de esta sede es el resultado de una articulación estratégica entre diferentes niveles del Estado que busca optimizar los recursos existentes en la ciudad. «Todo los que pudimos lograr, alineando la gestión provincia y municipio con esta nueva gestión del Intendente Faraldo, fue poder unificar el antiguo Centro Más Vida, que pertenecía al gobierno provincial y el Centro Taragui que era un dispositivo municipal». Y agrega: «Para nosotros tiene mucho significado esta nueva etapa porque ampliamos el equipo de profesionales y horas de trabajo».

Esta estructura institucional más robusta surge como respuesta a una realidad que Alejandra describe como compleja y dinámica. «La problemática es grave, sobre todo por las edades. Hay personas empiezan a consumir desde muy chicos y es eso lo que enciende las alarmas, y ​​si bien el centro admite personas a partir de los 14 años suelen llegar aún menores», advierte. A la temprana edad de inicio se suma la velocidad con la que muta el mercado de estupefacientes: «Otro motivo es el avance de los tipos en el consumo de sustancias, eso implica que cuando estamos conociendo características de una determinada sustancia, aparece otra y obliga a estar actualizándose constantemente», afirma.

Modelo de trabajo: abordaje integral y reducción de daños

En cuanto al funcionamiento interno, el centro opera con un gabinete interdisciplinario de quince personas, que incluye psiquiatras, psicólogos de distintas áreas, trabajadores sociales, personal administrativo y talleres con fines terapéuticos. «Nuestra intervención, más allá que es un centro de rehabilitación ambulatorio, es tratar la reducción de daños. Nos centramos en la persona, en el vínculo que esta tiene con el consumo y eso nos lleva a tener una mirada panorámica en cuanto a lo social, económico, educativo, es decir a lo que hace a esa persona», explica Carlsson sobre la filosofía que guía cada intervención.

El recorrido del paciente comienza con una entrevista de primera escucha y admisión, para luego integrarse a una agenda de consultorio con atención psiquiátrica o psicológica individual y grupal. El modelo se complementa con talleres de huerta, actividades físicas y disciplinas artísticas como dibujo, pintura y expresión corporal. Sobre este punto, la directora sostiene: «Nosotros tratamos de sacar o reducir el consumo de sustancias psicoactivas, pero ese espacio que ocupaba el consumo lo tenemos que llenar con otros hábitos, eso puede ser trabajo, educación, lo cual puede mejorar aspectos sociales de la vida cotidiana».

En conclusión, Carlsson enfatiza la relevancia de mantener la confidencialidad y valora especialmente a quienes llegan de forma voluntaria. «Es crucial que la comunidad sepa que hay un espacio de apoyo acá, donde se ofrece contención y tratamiento. Nunca exponemos a las personas, nuestra metodología se basa en resguardar la privacidad y la identidad de cada individuo. Extendemos una invitación a todos, incluidos los padres, para que vengan y conozcan el lugar donde pueden acudir sus hijos», menciona. La confianza se convierte en un elemento esencial para el éxito del tratamiento, particularmente para aquellos que buscan ayuda por iniciativa propia: “Eso es muy significativo, ya que en estos casos el avance es más evidente y se mantiene el compromiso con el tratamiento”, concluye.

La profesional valora especialmente a quienes llegan de forma voluntaria, ya que ese paso inicial fortalece notablemente el proceso y la sostenibilidad del tratamiento, permitiendo además un nexo directo con otras áreas municipales como la Dirección de Educación para abordar vulnerabilidades que van más allá del consumo de sustancias.

La mirada de psicología social

En el Centro de Día, el abordaje no se agota en el consultorio. Desde la perspectiva de la psicología social, el equipo trabaja para detectar situaciones de vulnerabilidad que exceden lo estrictamente sanitario. Para ello, la institución funciona como un puente directo con la estructura municipal: si una persona no ha terminado su escolaridad, se activa un nexo con la Dirección de Educación para que pueda retomar y finalizar sus estudios.

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