Josefina Piloni, ex reina y actual embajadora, repasó su vínculo con la comparsa y habla del sueño de repetir los objetivos en este 2026. En charla exclusiva con Data, también remarca el sello de lo artesanal en el Carnaval de Monte Caseros.
En la penumbra de la concentración del Corsódromo Paso de los Higos, el brillo de los cristales y el vaivén de las plumas aparece su figura mientras termina de alistarse. Allí, rodeada por su familia que ajusta cada detalle del vestuario con una precisión casi sagrada, Josefina Piloni se prepara para una nueva noche desfile, la segunda en la edición 2026. Quien fuera la gran reina de Orfeo durante el histórico 2025, hoy porta con distinción el título de embajadora, un rol que desempeña con el estirpe de quien lleva el carnaval en la sangre.
En diálogo con este medio minutos antes de pisar la pasarela, Josefina define a su comparsa sin dudar y confirmando su sentido de pertenencia: «Es la institución de mi vida, tiene mucha trayectoria y a mí me llena de orgullo que sigue creciendo año a año, con más passistas e integrantes». Al pedirle que resuma su sentimiento, lo hace en una sola palabra que resuena entre los parches de la batería que empieza a calentar con fuerza: “Amor”.
El valor de lo artesanal y el pilar familiar
Josefina representa la esencia del carnaval casereño. Su presencia ratifica que lo «artesanal» no es una etiqueta, sino una forma de aprontar y vivir el evento. Mientras su familia observa expectante cada detalle del espaldar, ella recuerda el esfuerzo detrás de cada traje.
«En su mayoría los trajes son confeccionados por nosotras mismas (bailarinas y soberanas), igual que el espaldar. Cuando me tocó ser reina el año pasado, tuve el aditamento de la carroza, que la hicimos con mi familia», relata. Esa misma familia es la que la acompaña en cada evento pre-carnaval, en los viajes y en las interminables jornadas de armado, consolidándose como el pilar fundamental de su carrera carnestolenda.
Destaca, también, la importancia de Walter Malvicino, el reconocido diseñador que se encolumna detrás de esa exigencia, traduciendo cada idea en piezas de arte que luego son minuciosamente trabajadas.
Hacia el sueño del bicampeonato
Tras un 2025 soñado donde lo consiguió todo con Orfeo -campeonato local y provincial y una consolidación absoluta tras ser reconocida como la reina ganadora en los dos ámbitos-, la embajadora no se conforma. Se muestra entusiasmada por redoblar la apuesta: «Después del doblete del año pasado, ahora vamos por el bicampeonato».
En su paso por la pasarela, Josefina es la encargada de abrir el camino de la comparsa, anunciando con su elegancia el despliegue del enredo “La Calle es Nuestra”. Allí, bajo las luces del corsódromo, canta, baila y conecta con un público que la reconoce y la aclama. Es el momento donde la entrevista se vuelve realidad y su felicidad se contagio a las tribunas.
Pero antes de despedirse para iniciar su danza, deja una invitación abierta para quienes aún no conocen la vibra del Carnaval Artesanal: “Monte Caseros tiene las puertas abiertas para todos”.

