La temporada de carnaval en Corrientes comienza a rodar oficialmente, consolidándose como uno de los productos turísticos y culturales más potentes del verano. A través de un extenso calendario que se distribuye en seis etapas o paradas, diversas ciudades del interior se preparan para mostrar el trabajo artesanal y la pasión de sus comparsas, atrayendo a visitantes que buscan experimentar la identidad de cada localidad.
El impacto de esta celebración trasciende lo artístico y se traduce en un motor económico para las comunidades. En relación a esto, el gobernador Juan Pablo Valdés destacó que los carnavales representan una fuente fundamental de ingresos y empleo. El mandatario señaló que rubros como la gastronomía y la hotelería se encuentran en estos festejos una oportunidad para aumentar sus ventas, motivo por el cual la gestión provincial mantendrá el apoyo a las iniciativas que movilicen la economía de cada pueblo.
El cronograma para este primer tramo de enero se activará los días 16 y 17 en Itatí y Mantilla, mientras que el sábado 17 se sumarán ciudades con fuerte tradición carnacolera como Bella Vista, Esquina, Goya, Ituzaingó, Monte Caseros, Saladas y Alvear. A medida que avance el mes, la oferta se ampliará con la incorporación del Carnaval del Iberá en Mercedes, y los desfiles en Curuzú Cuatiá, Santo Tomé, La Cruz y Paso de los Libres, que tendrán sus noches centrales a mediados de febrero.
Esta planificación por «paradas» busca facilitar el flujo de turistas por las distintas rutas provinciales, permitiendo que el brillo de las plumas y el sonido de las baterías se extienda hasta el fin de semana del 14 y 15 de febrero. De esta manera, el territorio correntino se transforma en un gran escenario a cielo abierto que combina tradición, arte y una oportunidad de crecimiento para los prestadores de servicios locales.
